Ahora en Bolivia el pueblo hace las leyes y planes; ya no se impone desde EEUU como antes, dice Evo

DIARIO CAMBIO.- Con la presencia de universitarios, profesionales y representantes de las organizaciones sociales se inició ayer el encuentro departamental para la elaboración de la Agenda del Bicentenario. El presidente Evo Morales afirmó que ahora el pueblo hace sus programas y que no es necesario traer extranjeros ni leyes de Estados Unidos.

“Ahora el pueblo hace su propio programa, el pueblo ha parido sus políticas, el pueblo tiene que ejecutar mediante la Alcaldía y gobierno departamental, nuestras instituciones a la cabeza del Gobierno nacional, eso hemos aprendido, no hay por qué traer ahora extranjeros, leyes de Estados Unidos, o leyes para justicia desde Roma”, afirmó Morales.

Ante un auditorio repleto, el Jefe de Estado saludó la presencia de todos los sectores del departamento, en este inicio del ciclo de encuentros departamentales que se desarrollará con el objetivo de redactar los contenidos de la Agenda del Bicentenario, que será la carta de presentación del MAS-IPSP para las elecciones generales de octubre.

Así también celebró las propuestas presentadas por la Universidad Técnica de Oruro (UTO), resultado de “seminarios realizados en todo el departamento”.

Luego de recordar que Oruro fue la sede de la última etapa del trabajo de la Asamblea Constituyente, que elaboró la nueva Constitución Política del Estado (CPE), en diciembre de 2007, refirió cómo en el pasado Estados Unidos ejercía un pleno dominio en la política interna.

Como evidencia, mencionó tres hechos que pidió a los dirigentes contar a las nuevas generaciones para que no se vuelva a repetir: primero, la Ley de Privatización, promulgada el 24 de abril de 1992, la cual en su artículo 1 autorizó a “las instituciones, entidades, empresas del sector público enajenar los bienes, valores, acciones, derechos de su propiedad y transferirlos a personas naturales y colectivas nacionales o extranjeras, o aportar los mismos a la constitución de nuevas entidades anónimas mixtas”.

Segundo, el denominado Código Davenport, que llevó este título en virtud de la firma de abogados estadounidense Schuster & Davenport, que se encargó de su elaboración. A través de esa norma se establecieron condiciones altamente favorables para las transnacionales petroleras.

“Esa ley llegó con este nombre norteamericano para favorecer a las transnacionales petroleras, fundamentalmente norteamericanas; al año siguiente, 27 de octubre de 1956, el Código Davenport y su decreto reglamentario fueron elevados a rango de ley, generando una intensa polémica por el beneficio que esta norma otorgaba a los consorcios privados extranjeros”, rememoró Morales.

A esos dos hechos sumó un nombre y lo mostró como una tercera evidencia de la presencia externa en la etapa neoliberal: Jeffrey Sachs, el doctor de Harvard, especialista en asesorar a países subdesarrollados en crisis y que diseñó los contenidos del Decreto Supremo 21060, emitido por Víctor Paz Estenssoro el 29 de agosto de 1985.

El legado de esa norma fueron los “despidos masivos de los mineros, cierre de las minas y el inicio de las privatizaciones”, recordó Morales.

Después, Jeffrey Sachs se encargó de elaborar el Plan de Todos con el que Gonzalo Sánchez de Lozada se postuló en las elecciones de 1993.

A diferencia de ello, dijo Morales, en 2005 se pasó de la lucha a la toma del poder y el primer paso fue convertir el pliego de la Central Obrera Boliviana (COB) en un programa de gobierno, y así se ejecutó la nacionalización de los recursos naturales y el proceso de industrialización.

Luego de enumerar los logros obtenidos en estos años, Morales pidió a los sectores sociales y profesionales planificar proyectos de infraestructura, temas sociales y productivos, ampliación de los servicios básicos, pero, “por encima de todo, los programas deben estar orientados a seguir reduciendo la pobreza”.

“Yo digo, hermanas y hermanos, ¿cómo podemos retroceder? En corto tiempo hemos demostrado que Bolivia tiene mucho futuro, por eso yo repito, antes nos hacían cantar Lamento boliviano, escribían Pueblo enfermo, ¡qué pueblo enfermo!, y lo peor, el año 1985 para empezar con las privatizaciones, ¿qué decía el presidente de entonces?: ‘Bolivia se muere’. Imagínense, imagínense, esa mentalidad tan pesimista, nunca nos dieron esperanza, pero ahora el pueblo se da esperanza, ese es el resultado que tenemos”, enfatizó.