Detectan infecciones respiratorias y estomacales tras deslizamiento de 15.000 toneladas de basura en Alpacoma

Por Juan René Castellón Quisbert /CAMBIO.- El Ministerio de Salud declaró alerta sanitaria por el deslizamiento de 15 mil toneladas de basura y lixiviados en el relleno de Alpacoma y recomendó a los vecinos que consuman agua embotellada por precaución. 

“Este desastre ambiental que ha sido catalogado por el Ministerio de Medio Ambiente y Agua para nosotros es una alerta sanitaria”, señaló el responsable de Unidad de Salud Ambiental del Ministerio del área, Daniel Cruz.

La directora del Instituto Nacional de Laboratorios de Salud (Inlasa), María René Castro, advirtió a las familias “que sólo deben consumir agua embotellada”.

El martes se produjo la rotura de una celda de ese botadero, según información de la Alcaldía de La Paz, lo que derivó en el desplazamiento de 15 mil toneladas de desecho; aunque para el concejal paceño Jorge Silva, se quebraron nueve de 10 depósitos del sector. 

En protesta por los malos olores y el riesgo de contaminación de las aguas y las tierras del sector, los comunarios de Achocalla bloquearon el ingreso al sector, medida que mantuvieron ayer incluso con la presencia de tractores de ese municipio. 

El alcalde de La Paz, Luis Revilla, señaló inicialmente que el deslizamiento fue controlado con la construcción de tres diques de tierra y ayer pidió a los vecinos de Achocalla que levanten su medida de presión para permitir el ingreso de los escombros.

Debido a la presión, la empresa Tersa dejó de recoger la basura de la ciudad de La Paz, porque no tiene dónde depositarla. 

Pero la protesta continúa a la par del avance de los efectos. El jefe de la Unidad de Epidemiología del Ministerio del área, Vicente González, informó ayer que se tienen “39 casos con síntomas respiratorios y tres con síntomas gastrointestinales asociados a exposición ambiental”.

El Ministerio de Medio Ambiente solicitó un plan de contingencia a la Alcaldía de La Paz.

Reportan infecciones respiratorias y estomacales a dos días del deslizamiento del relleno de Alpacoma

La Paz, 18 ene (ABI).- El Ministerio de Salud reportó el viernes 39 infecciones respiratorias y tres gastrointestinales a dos días del deslizamiento del relleno sanitario de Alpacoma, informó el jefe de la Unidad de Epidemiología, Vicente González.

    «Tenemos 39 casos con síntomas respiratorios en la zona de nuestra red en comunidades aledañas, y tres con síntomas gastrointestinales asociados a exposición ambiental», dijo a los periodistas.

    En pasado miércoles, los vecinos de Alpacoma, aledaña a La Paz, se declararon en estado de emergencia por el deslizamiento en el botadero que provocó olores nauseabundos que afectaron a varias zonas, además de generar contaminación ambiental.

    Gonzáles explicó que si bien la Alcaldía de La Paz empezó con los trabajos de contención de ese botadero, lo hicieron dos días después, por lo que representa que el 90% de los lixiviados ya se habría ido propagando por toda la zona, aguas abajo.

    Lamentó que la empresa de Tratamiento Especializado de Residuos Sólidos y Servicios Ambientales (TERSA) no cuente con un plan de contingencia.

    «Lo que nos preocupa más son los lixiviados que han podido contaminar aguas abajo, los cultivos, eso nos preocupa más», acotó.

    El jefe de Epidemiología indicó que se desplazaron brigadas médicas por las comunidades aledañas al botadero para brindar atención ‘casa por casa’, además de tomar muestras para laboratorio.

    El Ministerio de Salud declaró alerta sanitaria y desastre medioambiental por el deslizamiento del relleno sanitario, que pone en riesgo la salud de la población que vive cerca de ese botadero.

    El alcalde Luis Revilla reprobó esa declaratoria y aseguró que es el municipio el que lo hace por estar dentro de su jurisdicción, pero en caso de sobrepasar las capacidades podría hacerlo la Gobernación de La Paz y, posteriormente, el Gobierno nacional.

Concejal del MAS desmiente a Revilla sobre una supuesta estabilidad del relleno sanitario de Alpacoma

La Paz, 18 ene (ABI).- El concejal del Movimiento Al Socialismo (MAS), Jorge Silva, desmintió el viernes al alcalde de La Paz, Luis Revilla, sobre una supuesta estabilidad del relleno sanitario de Alpacoma, ya que estaría «destrozado» y no tendría capacidad de almacenar más basura.

    «La población tiene que saber que el relleno sanitario Alpacoma está destrozado, que de las 10 celdas que existían en este lugar nueve están destrozadas y una aparece visiblemente vigente», dijo en conferencia de prensa.

    En la víspera Revilla aseguró que estaría bajo control la situación del deslizamiento y que se podría depositar la basura que se recolecta diariamente de la ciudad de La Paz.

    Silva explicó que esa «celda o piscina» del botadero de Alpacoma no tiene protección para garantizar que las toneladas de basura que se pretende depositar sean seguras, tal como lo afirma Revilla, por lo que recomendó que éste entre en reparación y reconstrucción hasta recomponer todo el daño.

    «El alcalde no está diciendo la verdad, está mintiendo a la población paceña, está intentando minimizar el problema y el concejal Fabián Siñani politizar este lamentable hecho que ha sucedido», acotó.

    El concejal del MAS agregó que Revilla no puede deslindar responsabilidades y no dar una respuesta a la población sobre la acumulación de la basura en distintos puntos de la ciudad.

Fejuve dice que el deslizamiento en el relleno sanitario de Alpacoma no está controlado

La Paz, 18 ene (ABI).- El presidente de la Federación de Juntas de Vecinos (Fejuve) de La Paz, Jesús Vera, dijo el viernes, tras una inspección con la ayuda de drones, que el deslizamiento en el relleno sanitario de Alpacoma no está controlado como asegura el alcalde Luis Revilla.

    «El alcalde está mintiendo cuando dice que todo está controlado, las imágenes de los drones son claras, aquí no hay ningún control, es una mazamorra, una bola tóxica que está llegando a los ríos y a las poblaciones aledañas, peor con este calor va a las zonas colindantes», dijo en una conferencia de prensa.

    Vera también afirmó que no hay dónde meter más basura, como aseguran los vecinos al relleno sanitario que bloquean el ingreso de camiones con desechos. 

    El dirigente lamentó que la Alcaldía de La Paz no haya ejercido supervisión y vigilancia al trabajo en el relleno sanitario.

Desastre en Alpacoma: Mar de basura y lixiviados cae sobre Achocalla

La RazónGuadalupe Tapia / La Paz.- Olor fétido, ardor en los ojos y la nariz, malestar físico y daños a la producción agrícola son algunos de los efectos que ya se sienten en el municipio de Achocalla tras el colapso de la Macrocelda de Emergencias del relleno sanitario de Alpacoma.

Lo que a lo lejos parece solamente una mancha negra en el cerro son “15.000 toneladas de residuos”  —según un informe del Ministerio de Medio Ambiente y Agua (MMAyA) al que tuvo acceso La Razón— que cayeron entre la tarde del martes y la madrugada de ayer sobre un área de 15 kilómetros cuadrados, de acuerdo con la Alcaldía de Achocalla.

El mar de desechos sólidos y líquidos lixiviados destruyó a su paso oficinas del relleno y sepultó equipos y maquinaria.

El relleno es operado por la empresa Tratamiento Especializado de Residuos Solidos y Servicios (Tersa) SA.

Según el MMAyA, el deslizamiento de la macrocelda, ubicada en la parte superior del recinto, “ha comprometido cinco piscinas de lixiviados”, que quedaron prácticamente sepultadas. Además, la Planta de Tratamiento de Lixiviados —líquidos que se producen por la descomposición de la basura— se encuentra inhabilitada para continuar operaciones. “El daño en la infraestructura del relleno es irreversible. Los accesos, así como las plataformas, están comprometidos”. Según el reporte oficial, los lixiviados llegaron al río Alpaco, que forma parte de la subcuenca Alpacoma.

Reclamos de Achocalla

El alcalde de Achocalla, Dámaso Ninaja (MAS), informó que producto del desastre 28 urbanizaciones de las comunidades Pucarani, Pacajes, Cañuma, Huancarani y Putiri resultaron afectadas.

“Unas 4.000 familias sufrieron las consecuencias. Hay niños y algunos adultos que reportaron infecciones estomacales, fueron atendidos en el Centro de Salud de Achocalla y de Alpacoma”.

La mañana del ayer, el alcalde de La Paz, Luis Revilla, anunció que la situación estaba bajo control. “Al momento y después de todos los trabajos que se han hecho desde horas de la noche (del martes), la situación está controlada. Efectivamente se trata de un deslizamiento de magnitud, pero la situación está controlada”. La autoridad añadió que ha iniciado un proceso sancionatorio administrativo contra Tersa SA a fin de establecer las causas y responsabilidades para proceder con las sanciones que correspondan.

La Alcaldía de La Paz pidió a la compañía que presente un plan de contingencia que, hasta las 21.00 de ayer, se encontraba en revisión, informó la secretaria de Medio Ambiente, Mariana Daza.

Ninaja no descartó presentar una demanda penal contra Revilla por el delito de atentado contra la salud pública. Al respecto, el secretario ejecutivo de la municipalidad de La Paz, Álvaro Blondel, dijo a la red ATB que se busca “aprovechar el tema” para desviarlo en otro sentido.

Los vecinos tomaron conocimiento del desastre cuando comenzó a propagarse el  olor nauseabundo por Achocalla, Alpacoma y Mallasilla.

“Hace dos años pasó lo mismo en el mismo sector, pero nadie dijo nada. Este insoportable olor permaneció varios días y se propagaron moscas”, recordó Wálter Smith, vecino de Mallasilla. 

Alejandro Poma, quien reside en Alpacoma, confirmó esa versión y recordó que entonces se firmó un convenio con la operadora para que no vuelva a ocurrir.

El subalcalde del Distrito 6 de la Alcaldía de Achocalla, Enrique Mansilla, reportó que los vecinos de Alpacoma se sintieron afectados con ardores en la nariz y en la garganta. “Estamos en emergencia ante esta situación. Ya no se ha permitido el ingreso de más vehículos recolectores”, anunció.

Cada día el municipio de La Paz produce aproximadamente 587 toneladas de residuos.

Respecto al bloqueo del ingreso al relleno, Revilla declaró que no existen razones, considerando que hay otras celdas que están funcionando “adecuadamente”.

El bloqueo en Alpacoma, que comenzó a las 10.00, se mantenía pasadas las 21.00 de ayer.

En La Paz se denunció que esta medida de presión dificultaba el ingreso de maquinaria y personal para atender la emergencia. No obstante, Ninaja precisó que los vecinos dieron paso a esos vehículos y que solo cerraron el paso a los camiones recolectores.

Por la tarde, José Vargas, director de Medio Ambiente de Achocalla, confirmó que los lixiviados llegaron al río. “Son casi 40 hectáreas afectadas. La contaminación va a afectar a poblaciones de Río Abajo (municipio de Mecapaca)”.

El funcionario informó que a raíz de la contingencia se conformaron tres comisiones para hacer frente al desastre: una de salud, otra técnica y una social. La primera determinará los efectos en la población; la segunda verificará y cuantificará los daños, y la tercera tratará la operación del relleno a futuro.

Antecedente

Gonzalo Fernández, director del Observatorio San Calixto, recordó que entre 2010 y 2012 se hizo un estudio con apoyo de una  universidad canadiense,que detectó en Alpacoma sitios de deslizamientos rápidos y lentos.

A través del sistema ISAR (método de fotografías satelitales) se determinó que el sitio donde está el relleno tiene una probabilidad alta de deslizamiento rápido. “Ya se han producido deslizamientos en este sector antiguamente y existe la probabilidad de que puedan volver a ocurrir”, advirtió.

La Razón intentó conocer la información que tiene al respecto la Secretaria de Gestión Integral de Riesgos de La Paz, pero el secretario interino, José Pacheco, no atendió su celular.

Peligro. El ingeniero Vladimir Revollo, especialista en residuos sólidos de la Asociación de Ingenieros Ambientales de La Paz, explicó que por la magnitud del deslizamiento —15.000 toneladas de desechos— se pueden presentar diversos efectos en las personas.

“Los más expuestos son los trabajadores, pues no se saben  qué contaminantes pueden estar en el sitio y, mínimamente, deberían contar con equipos especiales de protección”.

El especialista explicó que los residuos sólidos generan biogás,  compuesto por dióxido de carbono, metano, sulfuro de hidrógeno y amoniaco, los dos últimos son los responsables de la irritación en los ojos. “Como (los desechos) están a la intemperie, los vientos permitirán que se disipen”.

Sin embargo, expresó su preocupación por las “partículas viables”, que son hongos, bacterias o microorganismos que están presentes en los residuos sólidos. “Es como una herida abierta y los vientos hacen que estar partículas se puedan transportar, lo que puede afectar a los habitantes cercanos generando enfermedades digestivas, cutáneas y respiratorias”.

Respecto a los lixiviados que llegaron al río, precisó que pueden generar una afectación a la calidad del agua que se utiliza para el riego de forma temporal. Sin embargo, en los suelos pueden llegar a acumularse y a contaminar las aguas subterráneas.