Gobierno boliviano lograr bajar la mortalidad infantil en un 61%

Por Gabriela Ramos / Cambio.- En 13 años, de 2003 a 2016, la mortalidad infantil en Bolivia se redujo en 61% en niños menores de cinco años, según datos del Ministerio de Salud, sobre la base de la Encuesta de Demografía y Salud (EDSA) de 2016. 

Los datos de la EDSA 2003 establecían que por cada 1.000 nacidos vivos fallecían 75. Sin embargo, según la realizada en 2016, esa tasa de mortalidad era de 29 menores. 

De acuerdo con un balance del Ministerio de Salud, que se presentó en 2018, esta reducción se debe a los logros obtenidos por cuatro programas gubernamentales: el Bono Juana Azurduy, Mi Salud, las atenciones de la Brigada Médica Cubana y el Subsidio Prenatal por la Vida. 

Estas políticas de Estado previnieron la muerte de 10.370 niños menores de cinco años. 

Los indicadores vigentes también establecen una reducción en las tasas de mortalidad en menores de un año, ya que en 2003 se registraban 54 decesos por cada 1.000 nacidos vivos y en 2016 se llegó a 24. 

La tasa de mortalidad neonatal también sufrió un descenso de 44%, ya que en 2003 murieron 27 bebés de cada 1.000 nacidos vivos, mientras que en 2016, la cifra bajó a 15. 

Capacitación a galenos

Para reducir aún más estos grados, el Ministerio de Salud desarrolla el programa de Capacitación al Personal Médico para Reanimación Neonatal, y hasta el momento formó a un millar de galenos.    

La calidad de vida de los niños también registra mejoras reflejadas en la baja de los índices de desnutrición crónica en menores de cinco años. De 2003 a 2016 se produjo un descenso del 50%, ya que antes había un porcentaje de 32,3% y actualmente el índice es de 16% del total de la población de esa edad. La desnutrición también bajó en los pequeños de dos años, del 25,1% al 15,2%. Este logro fue reconocido por la Organización Mundial de la Salud (OMS), que destacó el trabajo que efectuó el Programa Multisectorial Desnutrición Cero. 

Pero no solo Salud realiza labores en esos ámbitos, sino que también impulsa un programa de Desarrollo Infantil Temprano para coadyuvar en el crecimiento saludable de los niños.

El proyecto evaluó el avance cognitivo a 7.800 menores de ocho años en los departamentos de Potosí, Chuquisaca, Cochabamba y La Paz con la finalidad de ayudar a quienes tuvieran rezago. El objetivo es garantizar que tengan una salud física y mental apropiada, explicó la responsable de la Unidad de Desarrollo Infantil Temprano (UDIT), del Ministerio de Salud, Mariana Ramírez.

Informó que producto de los estudios realizados se encontraron 1.700 pequeños con algún retraso, principalmente en el habla, y dificultades en la motricidad fina. 

Ramírez señaló que existen varias razones que causan esas demoras, y entre las principales se tienen problemas de desnutrición, falta de estimulación e incluso situaciones de violencia intrafamiliar que  afectan su desarrollo cerebral. 

Salud invirtió 650 mil bolivianos en la implementación de 65 salas de estimulación temprana para este tipo de menores de edad.