Instituto Nacional de Estadística desmiente al CEDLA sobre índices de pobreza

Cambio/La Paz.- El Instituto Nacional de Estadística (INE) desmintió al Centro de Estudios para el Desarrollo Laboral y Agrario (Cedla), que presentó un estudio sobre el Índice de Pobreza Multidimensional (IPM) que fue replicado por el candidato de Comunidad Ciudadana (CC), Carlos de Mesa.

El director de Estadística e Indicadores Económicos y Sociales del INE, Humberto Arandia, señaló que dicho estudio adolece de fuertes diferencias respecto a la metodología internacionalmente aceptada. 

La pobreza se puede analizar desde el punto de vista monetario (falta de ingresos), siendo esta la metodología más empleada en la actualidad, y también por el lado de carencias en necesidades o dimensiones (Índice de Pobreza Multidimensional-IPM), indicador que se basa en corrientes teóricas más recientes. 

El IPM es utilizado por la Organización de las Naciones Unidas (ONU) junto a la Iniciativa sobre Pobreza y Desarrollo Humano de Oxford (OPHI), siendo esta metodología de carácter muy técnico y rigurosa desde su concepción.

Este índice analiza tres dimensiones  básicas de pobreza: Años de escolaridad y asistencia a centros educativos, Mortalidad infantil y nutrición, además de Acceso a servicios básicos en general.

El ejercicio que realizó el Cedla encuentra que el 61% de los bolivianos posee pobreza multidimensional. Sin embargo, el trabajo de la ONU y OPHI, bajo la metodología internacionalmente aceptada, señala que el 20,4% de la población boliviana registra pobreza multidimensional moderada (más de 33,33% de privaciones) y tan solo el 7,1% muestra una pobreza multidimensional severa (más del 50% de privaciones).

El cálculo realizado por la ONU y OPHI destaca que el 15,7% de la población es vulnerable a caer en pobreza multidimensional.

Estas grandes diferencias se explican por el ejercicio realizado, ya que el estudio del Cedla se trata de “una primera aproximación, cuyo objetivo es iniciar la discusión en la temática”, además del empleo de dimensiones distintas a las generalmente aceptadas, en las que se incluye participación política y seguridad ciudadana, que no son necesariamente explícitos de una condición de pobreza.

Otro aspecto en el que se equivocó es la utilización de mediciones discrecionales para las diversas dimensiones e indicadores que las componen, “pudiendo penalizar o direccionar el resultado final del indicador”, y finalmente incluye percepciones que son la práctica menos recomendada al momento de cuantificar cualquier indicador de este tipo, señala un boletín de prensa del INE.

Arandia precisó que el INE realiza el estudio del IPM bajo estándares internacionales junto a la ONU y el OPHI.