Otra vez los opositores se pelean por cargos en la Cámara de Diputados

EL DIA.- Unidad Demócrata no logra superar sus diferencias, en el último año de su mandato continúa dividida. Los dos bloques presentaron planchas por separado; en la jefatura de bancada se disputan Shirley Franco y María Calcina, ambas de Unidad Nacional. 

Franco manifestó que fue elegida por la mayoría de los legisladores de Unidad Demócrata y «debemos ser respetuosos del voto», sostuvo en declaraciones a la prensa al momento de presentarse como jefa de uno de los bloques opositores. «Honrando el acuerdo entre dos organizaciones políticas se ha optado por designar en la jefatura de bancada a mi persona».

Otro bloque postula a la diputada Calcina, quien dijo que la definición será asumida en el pleno de la Cámara de Diputados, no quiso adelantar si mantendrá su nombre o se retirará para dar paso a Franco.

«Hay aspiraciones, todos tienen derechos, pero hay que ser democráticos y respetar los acuerdos».

Ambas legisladoras son de Unidad Nacional, sin embargo, las decisiones sobre quién de este partido político debe asumir la jefatura de bancada, no fue una decisión orgánica. Ambas legisladoras dijeron que son decisiones de los legisladores, deslizando que el jefe de UN, no participó en las decisiones.

«Lo que no vamos a permitir son imposiciones externas al parlamento, aquí se tiene que respetar el voto de cada uno de los parlamentarios que ejercen sus funciones. Sigo siendo de Unidad Nacional», afirmó Franco al ser consultada si el jefe de UN, Samuel Doria Medina, participó en las decisiones políticas.

Problema antiguo. La diputada Jimena Costa, que apoya a Calcina, explicó que la división en Unidad Nacional se mantiene desde el primer año, es decir, desde 2015, la misma que no ha sido superada porque se trata de diferencias éticas las que dividen a los legisladores.

Pidió a Doria Medina pronunciarse sobre si apoyará a Calcina o a Franco, porque es el presidente de Unidad Nacional.

OPOSICIÓN VUELVE A PELEAR POR CARGOS

Cambio.- Nuevamente, el hemiciclo de la Cámara de Diputados se convirtió en un lugar de disputas entre las fuerzas políticas de oposición por la ocupación de cargos en la directiva y las jefaturas de bancada.

La pelea más encarnizada, con acusaciones verbales de por medio, se dio por la jefatura de bancada de Unidad Demócrata (UD), para la cual se presentaron 21 cartas con diferentes candidaturas. Mientras que en la bancada del Partido Demócrata Cristiano (PDC) hubo nueve misivas con diferentes postulaciones para la directiva.

María Calcina (UD) denunció la injerencia de Samuel Doria Medina y Rubén Costas en las decisiones de los legisladores. Con lágrimas en los ojos, dijo sentirse discriminada.

Tras los discursos, la presidenta saliente, Gabriela Montaño, lamentó que por quinto año consecutivo ocurra este tipo de disputas por cargos y señaló que el MAS decidirá al respecto.